Historia de la criptozología

Existe un término acuñado mundialmente para englobar toda clase de animales sobre cuya existencia solo poseemos evidencia circunstancial o testimonial a través de mitos, leyendas, o avistamientos. La criptozoología o ciencia de los animales ocultos no es en realidad una rama de la ciencia formal como muchos creen, pero si fue creada esta disciplina por un zoólogo, el francés Bernard Heuvelmans, quien durante toda su vida se sintió atraído por rarezas zoológicas.

Bernard publicó varios libros sobre serpientes marinas, calamares gigantes y la posibilidad de que aún existieran dinosaurios no extintos y escondidos en alguna parte del planeta. No tuvo aceptación su trabajo de investigación entre la comunidad científica pero si entre el público en general.

En el año 1982 fue creada en la ciudad de Washington DC (EEUU) un centro académico para la documentación y la evaluación de evidencia sobre la existencia no verificada formal de animales, la cual pasó a llamarse “International Society of Cryptozoology” (ISC), traducida al español como “Sociedad Internacional de Criptozoología”, con Bernard como presidente y con varios otros criptozoólogos reconocidos entre sus filas. El emblema oficial de la sociedad era el okapi, un mamífero de la familia de las jirafas, considerado un fósil viviente debido a que se parece mucho a los primeros jiráfidos surgidos en la época del Mioceno (23 millones de años atrás). Este peculiar animal vive hoy en las frondosas selvas del norte de la República Democrática del Congo. Resultan animales muy evasivos al ser humano (por suerte) por lo que el trabajo de investigación de campo para estudiarlos se basa muchas veces tan solo en el hallazgo y recolección de sus excrementos para análisis. Vale la pena su mención para que lo conozcan ya que no es un animal tan familiar para la mayoría de nosotros. Es muy bonito, pero desgraciadamente como el 90% de los grandes mamíferos de este planeta está en peligro de extinción debido a la caza indiscriminada.

La sociedad de criptozología lo seleccionó para su logo debido a que esta especie fue ignorada por la comunidad científica hasta 1901 cuando se encontraron especímenes vivos, aunque indígenas regionales ya hacía bastante tiempo que venían relatando de su existencia. 

Esta sociedad publicaba una revista llamada Criptozoología, la cual se imprimió de 1982 a 1996 poniendo fin a sus actividades en 1998 debido a problemas financieros, su página web continuó hasta el 2005.

Okapi

Bernard Heuvelmans

La leyenda de Nessie

La foto que dio origen a la leyenda.

Dentro de los críptidos que estudia esta disciplina (no me gusta llamarle pseudociencia) podemos encontrar a organismos acuáticos, terrestres y aéreos. En el grupo de los organismos acuáticos encontramos al mitológico kraken, a los calamares gigantes, y una buena gama de plesiosauros marinos dentro de los cuales encontraríamos al mítico monstruo del Lago Ness en Escocia. 

Más comúnmente llamado “Nessie” por los locales, este extraño ser se volvió famoso en la década de los años treinta. A partir de entonces se le atribuyen miles de avistamientos, pero su leyenda data de mucho tiempo antes. Hace 1500 años aproximadamente que comenzaba su historia. La referencia más antigua conocida data de un texto del siglo séptimo donde se describe que 100 años antes una persona fue atacada por un enorme animal que vivía en el lago.

La leyenda cuenta que por el año 565 el misionero St. Columba viajaba por las tierras altas de Escocia predicando el evangelio cuando llegó al lago Ness y estando en la orilla vio como una criatura marina emergía del lago intentando atacar a un pescador. Columba alzó su cruz y gritó al monstruo “¡Detente! ¡No toques a ese hombre!”, para sorpresa de los presentes la bestia le obedeció y desapareció entre las aguas.

Investigando más sobre el tema pude encontrar otra leyenda relacionada y contada por antiguas tribus que habitaban en el centro y norte de Escocia (los pictos) que solían compartirle a sus hijos historias sobre un monstruo que vivía en las oscuras y peligrosas aguas del lago Ness. El monstruo cuando tenía hambre emergía del lago y se transformaba en un hermoso caballo que esperaba a que los paseantes de la orilla lo montasen para luego este galopar hacia el interior de las aguas y allí devorar a sus víctimas. Este viejo truco mantenía a los niños alejados del lago y evitaba ahogamientos. A este ser mitológico se lo llamaba kelpie, aunque su característica anatómica no era similar a las actuales descripciones de Nessie. El kelpie era un ser folclórico espiritual más que un registro visual de un ser extraño en las aguas del lago.

Por el año 1868 se publica en el “Inverness Courier”, un periódico local de la región, un artículo sobre rumores de la existencia de un pez o criatura marina enorme en las profundidades del Lago Ness.

Ya más cercano en el tiempo, en 1930, el periódico “Northern Chronicle” publicó una noticia sobre extraña criatura en el lago Ness observada por dos pescadores. En 1932 y 1933 sucedieron otros avistajes ya más impresionantes en sus relatos, comenzando la paranoia en la zona. 

Pero el lanzamiento al estrellato para Nessie ocurriría en el año 1934 con una fotografía del monstruo que se volvió famosa en todo el mundo y que lo convirtió en una sensación. Esta foto supuestamente había sido tomada por un médico cirujano, lo cual le daba a todo el asunto la seriedad necesaria para evidenciar la real existencia del extraño animal. Esa foto colocó definitivamente a Nessie en la cultura popular de Escocia, pasando a ser una leyenda viviente para siempre. Luego de este suceso el boom por tratar de ver a Nessie en el famoso lago escoses llevó a un sin número de extraños avistamientos y al interés por la caza del animal. Sin embargo, décadas más tarde, en 1994, el periodista que había publicado esa famosa fotografía afirmó en su lecho de muerte haberla falsificado a pedido del periódico británico “Daily Mail”, utilizando al cirujano R.K Wilson solamente para darle más credibilidad a la historia. Wilson hacía ya tiempo que venía diciendo que él no había tomado esa fotografía. Más allá de la confesión de ambos, la historia y la histeria por Nessie ya era colectiva y los avistamientos se sucedían año a año.

Algo similar ocurrió con el primer avistamiento OVNI en 1947 realizado por el piloto Kenneth Arnold, el cual describió como varios objetos extraños se desplazaban a gran velocidad sobre el monte Reiner en el estado de Washington. La histeria ante ese suceso se volvió generalizada. El pequeño gran detalle que pasó desapercibido por largo tiempo fue que el periodista que entrevistó a Arnold confundió el desplazamiento de los objetos con su forma. Arnold nunca vio objetos con forma de platillo desplazarse a gran velocidad en el cielo sino a objetos en forma de bumerang, que iban como dando saltos.

Para describir lo ocurrido le dijo al periodista que era como si se lanzara un plato sobre las aguas de un lago y este rebotara. El periodista se confundió al redactar y quedó finalmente el hecho como platos voladores surcando el cielo. Luego de esa primera entrevista mal difundida, y muy a pesar de que Arnold se cansó de decir que lo que había visto no correspondía a lo descripto por el artículo publicado, todo el mundo empezó a ver objetos con forma de platillos voladores en el cielo.  

Con el tema de Nessie ocurrió igual, luego de la famosa fotografía, la gente empezó a ver en el lago a un animal con forma de reptil prehistórico o plesiosauro.

Lago Ness

Ser mitológico Kelpie

Representación de plesiosauro

Análisis de datos obtenidos

Fósil de plesiosauro

Recapitulemos y comencemos por estudiar la región. El lago Ness se encuentra al sureste de la hermosa ciudad escocesa de Iverness. Se trata de un lago enorme de 37 km de largo y de 230m de profundidad, siendo el segundo lago más hondo y extenso de Escocia. Es un lago de agua dulce de origen glaciar, sus aguas son muy frías y muy turbias por re suspensión de sedimentos otorgando al lago una muy baja visibilidad y productividad. Las aguas frías tienden a ser mucho menos productivas que las aguas cálidas en términos de biomasa. Dentro de la fauna declarada del lago podemos encontrar varias especies de peces; anguilas, lucios, salmón del Atlántico, lampreas, truchas, etc.

La mayoría de las descripciones de las personas que creyeron ver a este misterioso ser lo describen con la forma de un plesiosauro, como una gran masa emergiendo del agua, con jorobas, cuello y cabeza. Estos reptiles prehistóricos ya extintos hace unos 65 millones de años podían alcanzar unos 20 m de largo. Fueron en su tiempo los animales acuáticos más grandes. Para que puedan compararlos en tamaño con organismos actualmente vivientes, los cachalotes o la ballena azul alcanzarían tamaños similares.

De los registros fósiles se desprende que eran carnívoros por la estructura ósea de sus mandíbulas. Se distinguían los miembros de su especie por el tamaño de la cabeza y el largo del cuello. Su distribución fue mundial, encontrándose fósiles hasta en la Antártida. Estos reptiles respiraban aire y consumían gran volumen de alimento. Estudios recientes informan que estos reptiles parían a sus crías vivas y no a través de la eclosión de huevos, como ocurre por ejemplo con las tortugas. O sea que eran vivíparos.

La conducta de estos animales podría haber sido parecida a la de los delfines actuales, siendo que actualmente no hay evidencia de parientes cercanos vivos de este grupo de animales extintos.

Pasemos ahora a analizar por qué un plesiosauro no podría ser capaz de vivir en el Lago Ness. Primera razón de peso, el lago se formó mucho después de la extinción de estos grandes organismos. Pero de haber sobrevivido alguno y de haber quedado atrapado en el lago debido a una momentánea apertura hacia el mar, hubiera sido imposible su supervivencia largo tiempo. Para empezar el lago Ness es un lago pobre en biomasa ¿Qué quiere decir esto? Que para lograr alimentar seres de gran volumen debería el lago ser altamente productivo y con una importante cadena alimenticia. Esta comenzaría por la base, o sea el plancton, tanto el zoo como el fitoplancton que daría alimento a los peces del lago que a su vez alimentaría a estos grandes reptiles.

Estudios realizados sobre ecología lacustre del Loch Ness lo clasifican como un lago de agua muy fría y de baja productividad, por lo que no podría alimentarse en dichas aguas más de un par de plesiosauros. Para mantener una colonia de estos individuos sin que llegaran a la extinción debido a fluctuaciones climáticas, enfermedades, problemas reproductivos, depredación animal, depredación humana y sobre explotación de los recursos alimenticios, mínimo deberían existir de unos 10 a 30 individuos en el lago, los cuales consumirían unos buenos cientos de toneladas de peces y tendrían que ser vistos a diario, debido que al respirar aire tendrían que asomar sus cabezas a la superficie. Lo cual esto no ocurre.

Actualmente existen cámaras instaladas en las márgenes del lago que filman la superficie del mismo de forma continua en búsqueda de evidencias de algún organismo desconocido.   

Otro tema biológico a tener en cuenta es que según los relatos de avistamientos, los plesiosauros no podrían mantener sus largos cuellos y cabeza en las posiciones descriptas por las personas que los vieron, debido al peso.

A todo esto le sumamos el engaño de la famosa primera fotografía que aparentaba ser un organismo con forma de dinosaurio marino.

Con este análisis queda así descartada la opción del plesiosauro. Igualmente en Escocia venden merchandising con Nessie en forma de dinosaurio marino así como en Roswell (Nuevo México) las estrellas son los platos voladores y los alienígenas, por ejemplo. Se vuelven parte del focklore estas historias, del turismo y de las ganancias económicas de los locales. Esto hace que se retro alimente más el misterio y que no se deje morir la leyenda debido a que mucha gente depende de esas ganancias para sobrevivir. Si antes eran las historias orales y escritas lo que mantenían vigente una historia, actualmente es el billete.

¿Y sino se trató de un plesiosauro, que otro ser enorme podría haber habitado el lago? Dejando de lado la falsa historia que desencadenó la psicosis colectiva, hay mucha gente que afirma sin lugar a dudas haber visto algo extraño asomando por la superficie del lago y de gran tamaño arremolinando las aguas. Gente seria, sin necesidad de publicidad alguna afirma haber presenciado avistamientos increíbles. No hace mucho veía un documental sobre este tema donde a una señora le realizaban un estudio de polígrafo a ver si mentía y resulta que pasó la prueba. Ella realmente vio algo en el agua difícil de describir y más de una vez. Vive cerca del lago y pasa a diario por su costa. 

Una posibilidad radica que se tratara de un esturión gigante. Por ejemplo el esturión beluga puede alcanzar seis u ocho metros de largo, puede tener un cuerpo muy robusto y pesar hasta 2700 kgs. Este animal que se encuentra también en vías de extinción debido a la sobre pesca y a su lento crecimiento, puede llegar a vivir hasta 150 años. Son nativos del Mar Negro, Mar Adriático y Mar Caspio. Son animales anádromos, lo cual indica que viven en aguas salobres pero para reproducirse se introducen a los ríos de agua dulce. No tienen nada que ver con las ballenas beluga, aclaro por las dudas. Su nombre deriva del ruso y significa “blanco”. Estos peces habitan los fondos marinos.

El estudio del lago Ness en su profundidad se vuelve muy difícil por la oscuridad y  por la turbiedad, igualmente por ecosonda se ha determinado que existen cuevas que podrían conectar el lago con el mar adyacente, esto podría causar que esturiones entraran al lago a reproducirse. La posibilidad cabe aunque aún no se hayan encontrado restos de estos peces en el sitio. Se han realizado investigaciones con ecosonda barriendo el ancho y largo del lago hasta con 20 embarcaciones al mismo tiempo.

Una historia increíble, y que de paso se las relato para quienes la desconozcan ha sido la del pez prehistórico celacanto, el cual se creía extinto, hasta que en 1938 apareció un ejemplar en la costa oriental de Sudáfrica. En 1998 se localizó otro ejemplar en la isla de Célebes (Indonesia). Actualmente se supone que existen poblaciones próximas a las islas Comores, islas Cébeles, Tanzania, Mozambique y Madagascar.

Lo que podría tirar por tierra el que se trate Nessie de un esturión es que por más grandes que puedan llegar a ser los ejemplares más viejos, no llegarían nunca al tamaño de los organismos supuestamente vistos en estas aguas. Las personas que afirman haber presenciado a Nessie describen además a un organismo capaz de sacar una cabeza fuera del agua y hasta tener cola.

Hace años que se vienen desarrollando investigaciones oceanográficas en el lago mediante sofisticados equipos de sonar subacuáticos, realizando barridos de la columna de agua para ver que hay en él. Se realizan de esta manera ecografías del fondo marino.

En el 2018 además se extrajeron muestras microscópicas de piel y escamas para estudios de ADN. Las muestras recogidas se analizarán en laboratorios de Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos, Dinamarca y Francia y se compararán con una base de datos genéticos, tras lo cual se espera que los resultados se conocieran a principios de 2019. Allí se aguarda al menos encontrar alguna especie nueva de bacteria o evidencia de migraciones de animales no determinados con anterioridad. Por lo que he rastreado aún no han publicado los resultados. Como científica se lo complejo de realizar ese tipo de análisis, el arduo esfuerzo en la interpretación de los datos obtenidos y los tiempos de revisión académica para una publicación, más teniendo en cuenta que se realizó la investigación en laboratorios de distintos países y con varios equipos de trabajo. Seguramente deberemos esperar un tiempo más para saber que resultó de esa expedición tan interesante. Los mantendré informados.

Igualmente no hay ninguna evidencia hoy de animales de gran porte en aguas del lago.

El caso es que el monstruo del lago Ness seguirá como leyenda aunque no se encuentre absolutamente nada en dicho sitio. Y Sinceramente lo de monstruo me parece de mal gusto y una exageración. Nunca se ha tenido reporte alguno de ataques misteriosos a animales o a personas, y tampoco la aparición de organismos animales mutilados en orillas del lago o flotando en su superficie. Si se trata de un monstruo este es uno muy bueno. 

Podría explicarse lo presenciado por las personas que dicen haber visto algo raro o un animal prehistórico como autosugestión, efectos ópticos, objetos flotantes de fabricación humana, o mismo troncos de árboles en el agua que suben y bajan por la corriente, focas nadando en grupo, entre tantas otras posibilidades. Sin embargo, resulta muy interesante de analizar estas historias y de compararlas con similares que se describen en otras partes del mundo. Nunca hay que subestimar las historias de trasmisión oral, tanto antiguas como modernas, aún con todos los adornos que suele agregar nuestra mente a cada hecho que nos resulta desconocido y tratamos de describir.

Se han realizado estudios psicológicos donde se analizan entrevistas a personas que presenciaron un mismo acontecimiento y las descripciones de lo sucedido pueden llegar a diferir ampliamente según el margen de percepción y también según nuestras propias experiencias y creencias. 

Esturión

Celacanto

Representación de basilosauro

Ecosonda

Otros críptidos parecidos

Lago Nahuel Huapi
Foto: K. Sans

Vamos a analizar varios casos similares a Nessie. Comencemos cerca de Uruguay, aquí nomás, en la vecina orilla con el famoso Nahuelito del Lago Nahuel Huapí en Bariloche. Un sitio impresionante, de los lugares más hermosos que haya visitado y al que nunca me canso de regresar. He navegado varias veces por sus aguas a la espera de ver al famoso monstruo del lago que es una leyenda ya folclórica del lugar.

Nahuelito se ha convertido en el monstruo lacustre más famoso de América latina. Se han realizado al igual que en el lago de Ness infructuosas expediciones para hallarlo. Con lo único que se cuenta para sostener la leyenda es con el anecdotario de las personas que han dicho verlo. El primer avistaje ocurrió allá por 1910 y se dice que tiene forma de serpiente marina.

En Suecia se nombra a otra bestia marina, se trataría nuevamente de una serpiente gigante presente en un lago ubicado en el centro del país y al norte de Estocolmo. Al igual que algunos supuestos avistajes de Nessie este ser también tendría unas jorobas en el lomo. El primer avistaje documentado data de 1635. Algo similar se describe en Islandia, al que se ha apodado “el gusano de Islandia”.

En Japón por su parte tenemos la famosa leyenda de Godzilla y además el monstruo Issie en la isla de Kyushu, una de las tantas que conforman el archipiélago japonés. Ahí en un pequeño lago de agua dulce y de origen volcánico, sin conexión con el mar adyacente, donde se suelen encontrar anguilas de hasta un metro de largo surge esta leyenda.  

En el lago Crescent de Canadá encontramos a “Cressie”, una supuesta anguila de color oscuro de 1.5 m a 8 m de longitud. En el folclore local, los avistamientos de Cressie se originaron en la década de 1950.

Sin embargo luego de Nessie el más famoso sin lugar a dudas es Ogopogo. Otro monstruo con forma reptiloide que supuestamente vive en el lago Okanagan en la Columbia Británica (Canadá). Allí también se han registrado avistamientos de este animal por sobre la superficie y con múltiples jorobas. Desde el 1700 se han sucedido avistamientos, llegando las observaciones hasta hoy día, siendo de los críptidos más observados en el mundo. Especialistas que siguen el tema creen que se trataría de una especie de ballena primitiva.

Los primeros aborígenes que lo vieron lo describen como una serpiente marina o un demonio de agua de 15 metros de largo. Estos locales hacían sacrificios de animales a la bestia, arrastrando con sus canoas hasta caballos para supuestamente alimentarlo.   

En 1890, el capitán Thomas Shorts vio a una criatura con aletas y con una cabeza como la de carnero. La criatura desapareció rápidamente bajo las aguas cuando giró la nave en su dirección, prácticamente nadie le creyó cuando lo reportó. Pero pronto siguieron otros informes, dos o tres por año, y la gente comenzó a examinar el lago con más detalle. La población local creía fervientemente en la existencia de la criatura. 

Para los canadienses Ogopogo es muy querido, al grado de haberle hecho hasta un sello oficial.

No atrás en el rating de reptiles prehistóricos marinos se queda “Champ”, el monstruo del Lago Champlain, un lago natural también de agua dulce de América del Norte, situado en la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Si bien no hay evidencia científica de la existencia del críptido, ha habido más de 300 avistamientos reportados. También con forma de serpiente de gran tamaño. Hay quienes dicen es un esturión gigante, otros una enorme anguila y hay quienes afirman se trata como Nessie de un plesiosauro. Pero como ya vimos anteriormente, si se tratara de este último sería muy difícil de ocultar debido a que necesitan salir a la superficie a tomar aire, también sería necesario para mantener la especie viva unos cuantos integrantes y para completar sería muy difícil de mantener la población en cuanto a alimentación dentro de lagos fríos no muy ricos en biomasa. La opción del reptil prehistórico es el menos posible.

Varios criptozoólogos actuales se inclinan a que esta clase de organismos anteriormente mencionados se tratarían básicamente de Basilosaurios. Grandes y antiguas ballenas que vivieron durante el Eoceno. La forma de sus cuerpos parece ajustarse a la mayoría de las descripciones de Champ, especialmente los que describen su aspecto como el de una gigantesca serpiente de mar.

Sello oficial de Ogopogo

Cressie

Issie

Champ

Nuevo análisis de datos y homenaje a Edward Punzet

Edward Punzet

Hagamos ahora otro paréntesis y analicemos algunos de los datos presentados. Todos los casos de avistamientos se producen en grandes lagos de agua dulce en regiones frías, como mucho tirando a templadas. Ninguno de estos casos se registra cercanos al ecuador. En el caso del monstruo del lago Champlain es interesante destacar que según geólogos, antes de existir el Océano Atlántico, el sistema de montañas donde se encuentra el lago Champlain es el mismo donde hoy está ubicado el lago Ness en Escocia. Esto no es una coincidencia menor.

En todos los casos los avistamientos comenzaron ya en épocas antiguas y se transmitieron como leyendas orales y escritas. Las criaturas mayormente tienen una forma reptiloide, asemejando a serpientes o dinosaurios marinos.

Ahora iremos más allá en cuanto a esta leyenda. Abandonaremos por un momento la búsqueda de un fósil o de un animal prehistórico viviendo en nuestro presente y nos adentraremos en una increíble y nueva teoría. Porque en cuestión de mitos y leyendas todo evoluciona.

Esta transición narrativa va como homenaje al recientemente fallecido divulgador científico español Edward Punzet, quien nos maravilló durante 18 años con su programa “Redes”. Edward poseía una gran colección de fósiles, era una de sus pasiones. Persona muy mente abierta a toda clase de teorías, sabía manejar a la perfección el arte de la divulgación de ciencia popular ¿Qué clase de ciencia es esta? La que carece de rebusques a la hora de abordar temas que al público en general le apasionan, le intrigan o le gustaría conocer más.

El estudio de la especie de microcrustáceo copépodo calanoido Acartia tonsa en las aguas del Río de la Plata, por poner solo un ejemplo de mis actividades como científica, sinceramente solo interesa a especialistas de mi comunidad y no al resto de los seres humanos. Esa clase de publicaciones a los que nos vemos obligados muchas veces los científicos hace que la ciencia se aleje del ciudadano común. Personas como Punzet, Carl Sagan, Michio Kaku entre tantos más han logrado salvar la brecha entre lo popular y el elitismo científico. Por ello hoy estoy aquí con mi humilde granito de arena en esa playa gigante. Mi aporte al acervo científico profesional ya está cumplido, ahora mi misión es acercar la ciencia al público en general y ya de paso me adentro en otros temas que me fascinan tanto como a ustedes.

Una teoría novedosa para Nessie

Si ven el capítulo de la serie “Búsqueda Alienígena” sobre el monstruo del Lago Ness del investigador Giorgio Tsoukalos encontrarán una teoría muy interesante que les comparto a continuación.

Hay quienes sugieren que los yacimientos de cuarzo que se encuentran en esta clase de lagos generan una actividad pizoeléctrica capaz de producir portales en el espacio tiempo. Esta teoría podría explicarse a partir del efecto Casimir. Trataré de explicarlo para que lo entiendan.

El efecto Casimir está basado en la teoría cuántica de campos, esto resulta medible y se genera a partir de dos objetos metálicos, o placas, separados por una distancia pequeña comparado al tamaño de dichos objetos. Entre ellos aparece una energía de atracción (o de repulsión) asociado a un vacío cuántico. Así se sugiere que grandes yacimientos de cuarzo podrían actuar como placas generando entre medio un hipotético agujero de gusano temporal y transitable. De esta manera lo que estaríamos viendo en el lago sería una imagen del pasado, millones de años atrás debido a una rajadura en el entramado cuántico. Se lograría así conectar el pasado con el presente. Esto explicaría la visión clara de criaturas prehistóricas en épocas modernas. Aparecerían durante unos minutos y luego se desvanecerían sin dejar rastro porque en realidad no existen hoy. Sería como asomarse a una ventana virtual para poder echar un vistazo al pasado de nuestro planeta.

Hay que tener en cuenta que al principio de nuestra civilización humana no se manejaba la linealidad temporal sino que se veía al espacio tiempo como si fuera un círculo. El tiempo era cíclico. Las culturas orientales desarrollaron este concepto y luego las occidentales lo perfeccionaron. Los pueblos nómadas y politeistas acuñaban esta idea. Podemos encontrar evidencia de esto en cultura china, hindú, maya, mapuche y egipcia por ejemplo. Para los egipcios el tiempo poseía una repetición cíclica y una duración eterna. Los orientales representaban al tiempo como una serpiente que se mordía la cola, tratando de generar una imagen que explicara que el tiempo no se traza en una línea recta. La linealidad del tiempo se desarrolló con fuerza durante las practicas monoteístas, principalmente con el surgimiento del cristianismo, por ello actualmente a los occidentales nos cuesta tanto abrirnos a conceptos espacio temporales menos rígidos y más cercanos a los nuevos conceptos de física cuántica, que estarían dando la razón a creencias de antiguas civilizaciones.

Actualmente los científicos aseguran hay una conexión oculta entre el espacio y el tiempo. Vivimos en un universo de cuatro dimensiones donde el tiempo se vive como una ilusión de pasado, presente y futuro. Si analizamos las ecuaciones que nos señalan el tiempo no encontramos esa linealidad, como bien decía Albert Einstein; el tiempo es relativo. Nada indica su dirección, tan solo nuestra percepción.

Si nos moviéramos en una imaginaria nave a grandes velocidades por el espacio y nos acercáramos a un agujero negro, el entramado cuántico de tiempo y espacio se relentizaría. Un par de horas allí sería equivalente a decenas de años en la Tierra. Esto está muy bien representado en la película “Interestelar”. De esta forma podríamos viajar en el tiempo, porque a pesar de que hubiéramos estado unas pocas horas cerca de ese agujero negro, al regresar a la Tierra estaríamos visitando el futuro décadas más tarde.

Los físicos actuales aseguran que resulta más fácil pensar en viajar al futuro que viajar al pasado, el proceso podría ser más simple. Así que quien dice si los pobres dinosaurios de algunos lagos del mundo debido a fluctuaciones en campos naturales de la Tierra y por la composición mineral de las cuencas en las que se encontraban viviendo, terminaron de visita en un presente humano. Habrían viajado sin saberlo al futuro y regresado minutos después. Sería mucho más fabulosa esta realidad que la de plesiosauros pre históricos vivientes. Aunque sin dudas que los dinosaurios fueron criaturas increíbles, hermosas, maravillosas, que nos han dejado su legado a través de fósiles que nos hablan de su existencia. Existe tanto de nuestro pasado que desconocemos, queda mucho por descubrir.

Como ven, las posibilidades para la explicación de un fenómeno mítico antiguo puede variar al correr de los años a medida el conocimiento avanza y las teorías se renuevan.

Espero que este informe sobre criptozoología de seres acuáticos les haya gustado. En un futuro retornaré al tema para comentarles sobre otros críptidos, como ser el famoso Yetí o abominable hombre de las nieves. Otra leyenda fantástica que se ha agiornado a través de los años en cuanto a teorías y evidencias. 

Efecto Casimir

Circularidad temporal

Linealidad temporal

Agujero de gusano

Representación de agujero negro

El nado de un grupo de focas puede ser confundido a distancia con la interpretación visual de que estamos viendo a un único individuo de gran tamaño.

Hermosa representación de Nessie. Aunque no exista en la actualidad este ser mítico siempre estará en nuestros corazones formando una parte indiscutida de nuestro bagaje cultural como humanidad. Nessie no es solo escoses.

Criptozología: Nessie

Les dejo el informe en versión audio con imágenes para que lo puedan ver además de escuchar con mi voz.
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