En la Sección Historia de las civilizaciones trataremos sobre distintos orígenes de mitos, leyendas y creencias. También trataremos el tema de la evolución humana y animal desde varios puntos de vista.

Karina Sans

Orígen e historia de los gatos

Mi bella gata Mika

Desde su dosmesticación hasta nuestros tiempos

Como hija de veterinario por casa desfilaron un sin numero de animales. Todo animal que carecía de refugio y se cruzaba con mi padre terminaba en casa sino conseguía nuevo dueño. Así, luego de años de tener perros por fin llego a casa nuestra primera gata. Descubrí con Shirley, gata negra común europea de pelo corto y hermosos ojos amarillos, un mundo mágico, y entendí la fascinación que antiguas civilizaciones tenían por este animal.

Mi padre una vez me dijo: los hombres seleccionan a sus perros, pero son los gatos quienes seleccionan a sus amos. Los gatos nos eligen. Un gato llega siempre a la vida de uno con un propósito.

Muchos desestiman a los gatos, o hasta los detestan sin haber tenido directamente una mala experiencia personal. Según mi padre este hecho surge de los miedos e inseguridades inconcientes propios de cada ser humano. El tenía su teoría, basaba el nivel de vinculación de un humano con un gato con el grado de independencia emocional y el nivel de confianza que tiene cada persona. Nuestros miedos e inseguridades se las transferimos al animal cuando decimos; son traicioneros, son indiferentes. No es el animal el que tiene el problema, somos nosotros. Así que tanto para los que gustan de los gatos como para los que no, les obsequio la historia de ellos, que es fantástica y aleccionadora.

El origen de los gatos se remonta a 12 millones de años atrás en África. Sin embargo, fue hace 4.000 años cuando empezó su domesticación. Los primeros registros se remontan al antiguo Egipto. Debido a la abundancia de ratones que pululaban entre los silos de grano que existían en Egipto fue que los gatos comenzaron su labor de control de plagas. El gran valor del gato como cazador de ratones hizo que los egipcios intentasen y lograsen su convivencia doméstica, pese a lo cual el gato no perdió su status divino. La religión del antiguo Egipto incluyó al gato entre sus símbolos sagrados. Este estaba considerado como la reencarnación de los dioses en el trance de comunicarse con los hombres y manifestarles su voluntad, por lo que ocasionar la muerte a un gato se castigaba con la pena de muerte, aunque se hubiera producido de forma accidental. A su vez, cuando un gato doméstico moría, los miembros de la familia se enlutaban y se rapaban las cejas en señal de duelo.

La mitología egipcia cuenta que Ra (dios del sol) cansado de la rebelión de los hombres, envió a su hija (Sekhnet) a la tierra, la cual tomó el aspecto de una leona volviéndose furiosa y sanguinaria. Ésta, por iniciativa propia, comenzó a aniquilar a los humanos; entonces Ra tuvo que enviar a un guerrero (Onuris) que amansó a Sekhnet, convirtiéndola en Bastet, una diosa que se hizo muy popular en el pueblo egipcio. Bastet se convirtió así en la diosa de la música, de la danza, de la alegría y de la maternidad. Era representada como una mujer con cabeza de gata o como un gato sentado de cuello estilizado. Así los egipcios adquirieron una diosa gato, adorando a este animal durante todo su reinado faraónico.

Los egipcios tenían leyes que prohibían la exportación de gatos, es más, los ciudadanos del antiguo Egipto estaban obligados si se encontraban algún ejemplar más allá de las fronteras de su país de regresarlo consigo a su patria.

Los griegos, conocedores del valor del gato como cazador de roedores, intentaron comprarlos para hacerlos criar en Grecia, pero debido a la naturaleza sagrada del gato los egipcios se negaron a esta transacción. Los griegos a pesar de este argumento o quizá debido a él, robaron varias parejas de gatos, que llevadas a Grecia extendieron la raza al resto de Europa.

Para los antiguos griegos, el origen del gato se remontaba a Artemisa, diosa de la caza, que había dado vida al gato para poner en ridículo a su hermano Apolo, que previamente había creado al león para asustarla.

Por otra parte, los Celtas creyeron que los ojos de los gatos representaban las puertas que conducían hacia el reino de las hadas. Entre los galos se castigaba la muerte de un gato con el pago equivalente de una oveja y su cordero, o la cantidad de trigo necesaria para cubrir completamente el cadáver del gato suspendido por la cola, con el hocico tocando el suelo.

El profeta Mahoma (fundador del Islam) adoraba a los gatos, quienes lo acompañaban en su casa y en sus predicaciones. Una antigua leyenda turca afirma que a los gatos se les permitió su entrada al paraíso y que siempre caen de pie, como obsequio, ya que al profeta le gustaba acariciarles el lomo.

Cuenta otra leyenda que en el Arca de Noé los ratones se reproducían de una manera alarmante, haciendo peligrar las provisiones, por lo que Noé preocupado solicitó ayuda del Señor, quien le indicó que debía acariciar tres veces la cabeza del león. Noé hizo lo que Dios le dijo y el león estornudó surgiendo de sus fosas nasales una pareja de gatos que restablecieron de inmediato el equilibrio en la embarcación.

Los tibetanos también adoraban y aun adoran a los gatos. Al igual que en otras regiones del lejano oriente (China, Japón) donde existen amuletos con su imagen, de allí el famoso gato chino de la buena suerte y de la abundancia.

Así fue que los gatos llevaron una existencia más que placentera entre mitos y leyendas hasta que la Iglesia, hacia mediados del siglo XIII, comenzó una terrible persecución contra ellos, considerándolos como símbolo del diablo y aliado de las brujas.

En el siglo XIV, el Papa Clemente decidió acabar con la Orden de los Caballeros Templarios, acusándoles de homosexualidad y de adorar al demonio en forma de gato.

El gato aparecía también ligado al paganismo de la Edad Media a través del culto de la diosa Greya, diosa del amor y de la curación según la mitología nórdica. Esta diosa guardaba en su jardín las manzanas con las que se alimentaban los dioses y en su imagen iconográfica aparecían dos gatos tirando del carro de la diosa por lo que el gato se convirtió también en el objeto de las "purificaciones" de la Iglesia.

La Iglesia de esta manera alentó de tal forma la persecución hacia los gatos que llegó a convertirse en espectáculo público la quema de estos pobres animales en las hogueras de la noche de San Juan.

Como venganza ‘divina’ a la cacería indiscriminada y de gran magnitud que casi extingue a los gatos de toda Europa fue que proliferaron las ratas en una época donde los recursos sanitarios dejaban muchísimo que desear. Así surgió la peste negra que azotó a Europa en el siglo XIV causando más de veinticinco millones de muertos.

En ese entonces apenas sí quedaban ejemplares de gatos como para controlar la expansión incontrolable de las ratas, principales propagadores de la enfermedad. Así pues los gatos nuevamente redimieron su gran utilidad y la necesidad de estar presentes en la sociedad como controladores de plagas, ganándose nuevamente el respeto merecido. Caro les salio a los europeos su ignorancia y su barbarie.

 Para controlar a las ratas a bordo de los barcos, en el siglo XVIII se decidió embarcar gatos para que las ratas no se comieran las provisiones. Allá donde naufragaban los barcos, los gatos solían escapar con vida. Esto explica cómo estos felinos han llegado a lugares tan dispares como la isla de Marion, en la zona subantártica, o a la Isla Galápagos.

Actualmente somos muchos los que adoramos a los gatos como seres místicos, útiles y compañeros. Su inteligencia es asombrosa. Existen numerosos artículos sobre el entrenamiento de gatos para hacer uso del inodoro al igual que los humanos, llegando a aprender incluso hasta como tirar la cadena. Desgraciadamente debido a esta facilidad para aprender trucos es que se les ve con frecuencia trabajando en los circos.

Como comentario final solo basta decir que según la historia; los gatos son la mascota más antigua del mundo. Es el primer animal que el hombre introdujo a su vida como compañía y como protector del hogar por necesidad y no por diversión.

Yo sinceramente creo que los gatos fueron enviados por los ‘dioses’ de nuestra naturaleza a dejarnos mensajes divinos y a cuidar nuestros hogares de pestes y malas energías circulantes. Si para los egipcios fue un animal sagrado, funciona también para mí.

Karina Sans - 29 de mayo de 2010

 

En homenaje a mi bella gata Millie fallecida el 6 de marzo de 2017 a sus 2 añitos de edad ¡Que en paz descanse mi angel!

Bastet - diosa egipcia

Mi gata Mika con 2 meses.

Mi gata Maia a los 5 meses

Maia ya de adulta

Mi gata Millie

EL PODER MÁGICO DE LOS GATOS

¿Un nuevo salto evolutivo del ser humano?

Para los paleontólogos el inicio de la historia de la humanidad comenzó con la aparición de los primates hace unos 65 millones de años. Los primeros fueron unos pequeños seres que empezaron a vivir en los árboles. El último ancestro común entre el ser humano y el chimpancé existió hace 6 o 7 millones de años. Después de esta separación apareció el primer hominido; el Australopithecus, que posteriormente dio lugar al Homo habilis, el primer espécimen del género Homo, al que pertenecemos los seres humanos modernos (Homo sapiens).

Lo que le dio al hombre moderno dominio sobre la Tierra no fue su físico, sino la capacidad de transmitir a sus descendientes la información adquirida por medio de su inteligencia. No poseemos adaptaciones físicas adecuadas al entorno - como el resto de los animales - para nuestra supervivencia. El hombre no posee un abrigo de piel capaz de protegerlo en ambientes fríos. No tiene oído, olfato o vista agudos, ni el desarrollo de una gran masa muscular para correr a grandes velocidades, o apéndices adaptados para atrapar presas o para defenderse de ataques. Sin embargo, esa desventaja corporal del ser humano frente a la mayoría de los otros animales se compensa con un órgano invaluable: un cerebro grande y complejo. Así, cuando el entorno cambia, el ser humano puede adaptarse a ello y garantizar su supervivencia a través del uso de su inteligencia. Este proceso de aprendizaje y transmisión del conocimiento no fue continuo ni homogéneo en el tiempo, por eso pasaron miles de años antes de que la especie humana pudiera hacerse de rasgos culturales complejos, como el lenguaje articulado y la escritura.

Lo que hace funcionar nuestro cuerpo humano esta almacenado en una diminuta y compleja molécula llamada ADN. Allí se encuentra almacenada toda la información necesaria para existir y para reproducirnos. En esa molécula se esconde el secreto de la vida pasada de la humanidad. Es una brillante y compleja fuente de información codificada que algunos ahora llaman “Internet biológica”. Algo así como un micro chip de alto rendimiento que almacena toda información necesaria en cada célula de un organismo vivo.

Gracias a las mutaciones que sufren estas moléculas de ADN (que no se mantienen estables en el tiempo) sino que sufren modificaciones al ser replicadas, producto del azar o de adaptaciones a cambios en el medio ambiente, es que se ha desarrollado la tan conocida evolución humana.

El hombre al transitar de los milenios ha ido evolucionando y nunca hemos dejado de evolucionar. La adaptación al mundo que nos rodea se vuelve más compleja conforme el tiempo va pasando, generación tras generación, producto de la gran cantidad de información que nuestro cerebro recibe, procesa y almacena. Sumado a cambios dramáticos en el entorno a los cuales tenemos que adaptarnos para poder sobrevivir como especie.

John Hawks (antropólogo de la Universidad de Wisconsin) manifestó que la incidencia del cambio evolutivo actual es cien veces más rápida que en cualquier otro período de la evolución humana. Estos cambios se han ido acelerando por el marcado aumento demográfico en el mundo, lo que llevó como consecuencia inmediata a un cambio ambiental en el entorno, generando una necesidad rápida de adaptación. Con una población mayor se produjeron más mutaciones.

 

¿A dónde nos llevará esta evolución del ser humano en el futuro?

Estamos cambiando, aquí y ahora aunque no lo percibamos directamente. Nuestros cuerpos sufren modificaciones producto de lo que pensamos, sentimos, comemos y hacemos. Nuestro cuerpo físico y nuestra alma están íntimamente entrelazados, no pudiendo funcionar el uno sin el otro. Todo lo que vivimos deja una impronta en nosotros, un conocimiento que se almacena en nuestro cuerpo.

Algunas teorías de la “nueva era” pueden resultar fantásticas si le aplicamos la lógica tenaz y nuestro antiguo sistema de creencias apoyado en una fuerte corriente Darwiniana. ¿Pero si por un momento dejamos de lado viejos paradigmas y abrimos nuestra mente a nuevas posibilidades? Solo dándoles el beneficio de la duda. ¿Porque no? ¿Es que perdimos la perspectiva al olvidarnos de lo que el ser humano fue capaz de alcanzar desde que bajo de un árbol hasta que puso al hombre en la Luna?

 

ADN energético

Parece un término ridículo al escucharlo de primera, pero en realidad es un término redundante. Toda materia es energía. En su tamaño más pequeño todo esta formado por átomos y estos átomos son energía. Por lo tanto nuestro ADN es información en forma de energía.

Ahora se habla del “ADN biológico” y del “ADN energético”. El ADN que se ve y el ADN que no se ve al microscopio. Watson y Crick seguramente no se esperarían algo semejante. Y muchos dirán... “la nueva era da para todo”.

Se dice que algún día los científicos verán las sombras de este ADN oculto, que representaría la esencia divina del ser humano así como el ADN visible representa la imagen bioquímica y biológica. Se postula que ambas moléculas estarían entrelazadas así como lo están alma y cuerpo.

Este ADN energético estaría en contacto con los chacras de nuestro organismo, regulando así nuestros canales de energía. Se teoriza que cuando este ADN comience a revelarse más claramente, los individuos podrán conectarse mejor con las fuentes energéticas del cosmos.

Cuando este ADN empiece a “activarse”, la bioquímica del cuerpo humano también cambiará y nos sentiremos diferentes.

Según lo que he leído en la red son muchos los síntomas que se manifestarían en este proceso de apertura energética y cambio. Algunos síntomas son muy parecidos a los que se desarrollan bajo niveles de estrés. Se dice que algunas personas están ya comenzando a moverse a través de éstos cambios evolutivos de energía y consciencia, siendo que otro tanto más de almas están a punto de comenzar a despertar. Este proceso de cambio es ahora conocido como el Despertar.

 

¿Cuales son los síntomas?

- Sudoración, dolor de huesos y coyunturas sin causa aparente.

- Dolores de cabeza tipo migraña, que no son aliviados con analgésicos.

- Mareos o vértigos.

- Timbre en los oídos.

- Palpitaciones del corazón.

- Espasmos musculares.

- Ocasionales dificultades respiratorias.

- Cambios en el sistema inmune.

- Cambios en el sistema linfático.

- Sensación de cansancio al menor esfuerzo.

- Querer dormir más tiempo y más seguido que lo normal.

- Uñas de los pies y el cabello creciendo más rápido que lo normal.

- Estallidos de depresión sin motivo aparente.

- Reflexionar mucho sobre el pasado, estudiando relaciones vividas y ganando claridad en asuntos personales.

- Ansiedad, porque uno siente que algo está sucediendo, pero no sabe que es.

 

¡Si siente varios de este conjunto de síntomas por favor consultar con un medico! Yo hoy puedo decir que ya los he vivido todos.

¿Pero que pasa cuando se va al doctor y no le encuentran a uno una enfermedad en el plano físico, sino que le dicen son seguramente desajustes en el plano emocional? No siempre es hipocondría o trastornos psiquiátricos comúnmente conocidos.

A veces intuimos hay algo más de fondo. Lo sabemos y nos molesta que los médicos minimicen nuestras sensaciones y estados de angustia, como mucho recetando psicofármacos o sugiriendo una visita al psicólogo.

Sin haber leído nada de todo esto que circulaba por la red ya mi intuición simple y llanamente me decía mi organismo -independientemente de mi edad- estaba en un evidente proceso de cambio, de transformación. Esta nueva etapa te lleva a sentirte como estas; cansada, físicamente dolorida, necesitando tomarte las cosas con mucha tranquilidad, necesitando reflexionar y necesitando escuchar a tu cuerpo.

Lo que recomiendan los seguidores “new age” para aquellas personas que están atravesando una de estas etapas es más que beneficioso, y es lo que venia aplicando yo intuitivamente;

- Si tengo necesidad de descansar más, descanso más. El cuerpo es sabio y pide lo que necesita. Hay que dejarse ir con la corriente.

- Tomar mucho líquido es bueno. Somos un 70% de agua. Sirve desintoxicarse. También sirve una buena ducha de agua caliente para relajarse antes de irse a descansar, capaz de desionizar el cuerpo de las tensiones acumuladas.

- Tomar algún sedante natural del tipo de la Valeriana, Tilo o Melissa. Alejándose de los químicos que crean dependencia y que bloquean las vías naturales de sanación.

- Adoptar una nutrición más sana, más liviana, que evite en lo posible alimentos muy procesados o densos. En mi caso la carne roja me hace muchísimo mal. No la digiero con facilidad. Pero no es el caso de todos. Cada quien sabe bien que es lo que su sistema digestivo digiere mejor.

- Preocuparnos por nuestro estado anímico es vital, buscando equilibrar energías con deporte suave, paseos al aire libre, escuchar música relax, seleccionar lectura motivadora para el espíritu. Pero mas que nada; aquietar la mente es la clave; unos minutos de meditación diaria.

 

Cambio de ADN o no mediante, tomo en cuenta estos consejos útiles y los aplico. El futuro dirá si todas estas personas que como yo se encuentran en estados difíciles de comprender a veces en lo medico, encuentran respuesta y solución a sus problemas. Yo siento que voy por buen camino y lo mejor de todo… no me siento sola, ni me siento loca por pensar que dentro de mí algo esta cambiando y que debo dejar fluir ese cambio. Muchos se encuentran sintiendo como yo. No me cierro con la mente ni con el espíritu.

En ese dejar fluir la transformación interior de mi ser surge la necesidad de apoyar la búsqueda de respuestas a interrogantes, y al espíritu inquieto del que quiere conocer más de si mismo y de lo que lo rodea. Permitirme escuchar a todos aquellos que sin fanatismo o terquedad en sus ideas han logrado caminar por la débil línea que separa la ciencia del mundo de lo espiritual o metafísico. Las respuestas se encuentran seguro en la conexión entre ambos mundos, de lo que se ve y de lo que no se ve pero se intuye.

El ser humano esta utilizando menos del 10% de su capacidad cerebral y eso nos dice mucho ¿o no? ¿Estaremos en camino a un nuevo salto evolutivo? Yo creo que si, la evolución humana nunca se detuvo ni se detendrá, pero a veces se producen “saltos” inesperados.

Estemos abiertos al tema, porque aun con el ser humano no esta todo dicho.

 Karina Sans  - 14 de octubre de 2009